Secciones


   RENOVAR EL AGUA DEL ACUARIO: LOS CAMBIOS DE AGUA


Ya hemos hablado en un artículo anterior, sobre el ciclo del nitrógeno. Resumiendo, el ciclo del nitrógeno consiste en la transformación del amoniaco o el amonio generado por la descomposición de la materia en el acuario, en nitritos y posteriormente en nitratos. Estos nitratos, son aprovechados por las plantas como alimento. En el medio natural, la mayor parte de los nitratos no consumidos se transforman en nitrógeno, que pasa rápidamente a la atmósfera, abandonando el medio acuático.


Este proceso no sucede igual en nuestro acuario. En este caso, los nitratos son el resultado final. No pudiéndose eliminar el excedente del mismo. El modo correcto de hacerlo es, mediante cambios de agua. Esta práctica, para algunos desconocida sobre todo en los comienzos, o directamente no aplicada nunca, tiene en el fondo una importacia relevante.


Un cambio de agua permite, la renovación del agua existente, ya que por mucho que el filtro de nuestro acuario, depure el agua, no podrá hacerlo al 100%. Con lo cual, acabarán acumulándose elementos, como los nitratos. Y es fácil, que se nos quede una proporción sobrante, en el agua. Además, otros nutrientes se agotan del agua, que ya existe en el acuario.


¿Qué ventajas tiene entonces, los cambios de agua y la "molestia" de efectuarlos?


1- Conseguimos eliminar los excedentes de nitratos o al menos evitar, que llegue a niveles de exceso.


2- Renovamos nutrientes de las plantas, que se acaban agotando. Si bien podremos abonar, es bueno que algunos nutrientes provengan de un modo, más natural. Aun así, debido a las razones del punto 1, ya se hace necesario el cambio, con el plus de estar añadiendo de nuevo nutrientes.


¿Inconvenientes? Podemos no notarlos a simple vista pero, no por ello son inexistentes.


1- Acumulación de nitratos y otras sustancias. Un exceso de nitratos provoca malestar en los peces (en cantidades elevadas) y la aparición de las algas.


2- El agua que empleamos lleva sales minerales (que conforman la dureza del agua, algo de lo que ya hablaremos). Cuando el agua se evapora (debido a su temperatura y a estar más o menos tapado) se queda en el agua no evaporada, las sales minerales. Añadir agua sin retirar primero una proporción de la misma, hará que las sales del agua añadida, se sumen a las sales del agua ya existente, aumentando en consecuencia su proporción. Esto provoca un aumento de la dureza del agua, que si tenemos peces que requerien, aguas con menos sales minerales (aguas blandas) acabarán pasandolo mal, incluso llegar a enfermar y morir en algunos casos.


xiv-renovar_agua_del_acuariocambiosagua_2.html

El Blog