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EMPLAZAMIENTO DE NUESTRO ACUARIO
El lugar donde estará ubicado nuestro acuario, es algo a tener en cuenta. Un acuario mal posicionado puede: ser objeto de accidentes, rotura del mismo o de sus componentes, y motivo de stress para sus inquilinos.
El acuario ha de estar ubicado, en un lugar que no entorpezca, el paso de otras personas, a fin de evitar, posibles caidas o golpes. Esto sobre todo, deberemos tenerlo en cuenta, si hay personas mayores o con problemas de movimiento, así como infantes o niños. Con estos últimos deberemos tener la precaución de dejar tubos, enchufes, medicamentos o productos de tratamiento del agua, fuera de su alcance, para evitar graves problemas.
Nuestro mundo acuatico, ha de estar situado en una zona lo más tranquila posible, para así no molestar a nuestros habitantes. Los peces acusan los ruidos y vibraciones bruscas. En el caso de peces, como el Disco, esto se hace más evidente, ya que estos peces, requieren de tranquilidad, pudiéndose estresar con facilidad en caso contrario y enfermando, o llegar a morir, por esto último.

Deberemos procurar situarlo, en aquellas partes de la casa, estancia, local, que no exista ambiente contaminado. Es decir: libre de humos y otros productos tóxicos que puedan pasar al agua. Aunque no lo pueda parecer, el humo procedente de los cigarros, al contacto con el agua, puede liberar toxinas, perjudicando a nuestros peces e invertebrados.
Un acuario mal emplazado, será un
quebradero de cabeza detrás de otro.
Evitemos situar el acuario, cerca de ventanas, o lugares donde incida la luz directa. Esta luz, se sumará a la que ya tenemos en el acuario, y un exceso de luz (como hablaremos más adelante), ocasionará el crecimiento desmedido de algas, además de elevar la temperatura de nuestro acuario, a unos niveles no deseados.
Por último, como sería obvio, hay que asegurarse, que el lugar donde va a ir el acuario (mesa, o similar), reuna las condiciones para soportar su peso.
Tengamos en cuenta, no solo el peso de la urna, sino del agua, sustrato, decoración, aparatos. Además, debemos comprobar, que el acuario está bien situado, es de decir, que esté bien nivelado. Si el acuario, no apoya correctamente su peso, en la superficie en la que está, puede acabar teniendo una fuga, por las juntas de los cristales. Incluso una rotura de los mismos, por estar el peso mal repartido.
Esto se evita, colocando debajo una superficie esponjosa, o cualquier material que pueda compensar el posible desnivel, evitandonos problemas. Puede usarse láminas gruesas de polispan: el típico corcho blanco o una especie de tiras que se pegan y que tienen un lado con espuma. Suelen ser de color negro.
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